Michał Świetlik, Encargado de Negocios a.i. de la República de Polonia en Chile, expuso cómo su país, con un presente muy distinto a su turbulento pasado, define quiénes y por qué son sus aliados

Por Axel Rojas

La historia de Polonia, desde su nacimiento hasta la actualidad, ha estado marcada por episodios traumáticos, como invasiones, inestabilidad social y el desplazamiento de millones de personas. Sin embargo, el país ha logrado consolidarse como un actor relevante en Europa y el mundo. Así lo expuso Michał Świetlik, Encargado de Negocios a.i. de la República de Polonia en Chile, en la conferencia «La política de Polonia hacia Europa del Este, en relación con la guerra en Ucrania», actividad organizada por la Escuela de Periodismo y Comunicación de la Universidad Finis Terrae junto al Observatorio de Asuntos Internacionales.

Świetlik, quien asumió el cargo el 2 de febrero de este año, sostuvo que una de las principales fortalezas de Polonia es su resiliencia y capacidad para sobreponerse a las adversidades. Según explicó, estos procesos históricos “hasta ahora tienen mucha influencia sobre lo que es la mentalidad polaca y la sensibilidad polaca, el carácter nacional polaco”, factores que contribuyeron a la recuperación de la independencia del país a comienzos del siglo XX.

Esa memoria colectiva, agregó, explica también por qué Polonia se siente identificada con la situación que enfrenta actualmente Ucrania. Las políticas expansionistas impulsadas por Rusia han provocado una profunda crisis en la sociedad ucraniana tras la invasión iniciada en 2022. En ese contexto, Świetlik afirmó que este escenario es consecuencia de la consolidación del poder de Vladimir Putin durante los años 2000, período en el que Rusia comenzó “a convertirse en una dictadura a nivel político y social”.

El diplomático contrastó además la vulnerabilidad que enfrenta Ucrania tras el incumplimiento del Memorándum de Budapest de 1994 -acuerdo mediante el cual Kiev entregó su arsenal nuclear a cambio de garantías de soberanía- con la seguridad que obtuvo Polonia al incorporarse a la OTAN en 1999.

El milagro polaco

Tras desvincularse del bloque comunista e integrarse a Europa Occidental, Polonia experimentó una transformación económica que la posicionó entre las principales economías del mundo. Actualmente ocupa el vigésimo lugar a nivel global, superando a países como Suiza y Argentina. Este crecimiento se refleja en indicadores como la calidad de vida, los salarios y el desarrollo urbano de Varsovia, cuya reconstrucción transformó los escombros de la posguerra en modernos rascacielos.

Para ilustrar el cambio experimentado por el país, Świetlik compartió una experiencia familiar de la época en que Polonia era un Estado satélite de la Unión Soviética. Recordó que, a comienzos de la década de 1980, sus padres, ambos médicos, percibían salarios equivalentes a apenas 13 y 11 dólares mensuales. A su juicio, el contraste entre aquella realidad y la actual da cuenta del éxito de las reformas implementadas durante los años 90, centradas en la apertura económica, el progreso social y la estabilidad institucional.