“La experiencia no solo ha transformado la vida de quienes participan, sino también la mía”, señaló el académico de la Universidad Finis Terrae.

Por Luis César Pulgar y Martina Molina

Desde hace casi dos décadas, Nicolás Paraud, académico de la Facultad de Educación y Ciencias Sociales de la Universidad Finis Terrae, ha estado vinculado al fútbol calle, una iniciativa que utiliza el deporte como herramienta de inclusión y reinserción social para personas en situación de vulnerabilidad.

Paraud, quien actualmente es director de Educación Continua e Innovación de la unidad de Postgrados de la Facultad de Educación, comenzó a involucrarse en este proyecto en 2006 junto a su amigo Juan Erazo, quien lo invitó a sumarse a la iniciativa.

“Él lo tomó y empecé a contribuir en el proyecto desde una función bastante informal. Iba a entrenar con ellos, era uno más”, relató el académico en conversación con PostData Finis.

Con el tiempo, su participación se formalizó. En 2009 asumió la conducción de un taller en Santiago Centro, consolidando un compromiso que lo ha acompañado durante años y que incluso permitió que participantes del programa representaran a Chile en el Mundial de Fútbol Calle, torneo internacional que reúne a personas en situación de calle de distintos países.

El proyecto busca generar espacios de participación, liderazgo y reinserción social a través de talleres y competencias deportivas, promoviendo oportunidades de desarrollo personal y comunitario.

El deporte como herramienta de reinserción social

Si bien en sus inicios el foco estuvo puesto principalmente en personas en situación de calle, con el tiempo la iniciativa amplió su alcance hacia comunidades con altos índices de vulnerabilidad social.

“Esto apunta a un aspecto más amplio, relacionado con contextos de vulnerabilidad, donde el fútbol calle puede transformarse en un estímulo para quienes enfrentan situaciones complejas y, al mismo tiempo, potenciar liderazgos dentro de sus comunidades”, explicó Nicolás Paraud.

Uno de los elementos distintivos del proyecto es su carácter inclusivo. Aunque nació con un foco específico, actualmente permite la participación de cualquier persona interesada, generando espacios de encuentro, integración y convivencia.

“Este proyecto tiene instancias de desarrollo mucho más amplias que solamente viajar al país donde se juega el Mundial ese año”, señaló.

Entre 2013 y 2017, la iniciativa alcanzó una expansión significativa a nivel nacional, consolidando talleres y alianzas territoriales en distintas comunas. Hoy, Paraud cumple un rol más estratégico, enfocado en la vinculación con nuevos proyectos y en la expansión del modelo.

Actualmente, existen conversaciones con municipios como Cerrillos, Maipú, Renca y Cerro Navia para ampliar el alcance de los talleres y fortalecer el trabajo comunitario. Para Paraud, el impacto del fútbol calle trasciende el deporte. “La experiencia no solo ha transformado la vida de quienes participan, sino también la mía”, cerró.