Ad portas de jugar su segundo Mundial, y mientras se desempeña como jefa de marketing de Banco Ripley, la seleccionada de hockey césped reflexiona sobre los sacrificios, las frustraciones y el crecimiento que ha tenido durante los últimos años.

Por María-Jesús Lobos y Yael Piña.

Compatibilizar la alta exigencia deportiva con una vida laboral activa no es sencillo. Así lo reconoce Sofía Filipek, jugadora de la selección chilena de hockey césped (Las Diablas), quien asegura que mantenerse en ambos mundos ha significado un esfuerzo constante, organización y múltiples sacrificios personales. A pesar de eso, afirma que la pasión por el deporte y su desarrollo profesional han sido fundamentales para seguir adelante.

En cuanto a su rutina diaria, la que implica trabajar como jefa de marketing de Banco Ripley y representar a Chile al mismo tiempo, dice que «es súper desafiante». A su vez, la deportista explica que gran parte de su estabilidad se debe a la buena comunicación que ha logrado con su entorno laboral y a la disciplina necesaria para cumplir con ambas responsabilidades. “He logrado hacer el camino en las dos partes, trabajando mucho y respetando los tiempos del entrenamiento (…) Es difícil, pero se puede”, señala.

De la misma manera, la seleccionada nacional reconoce que ha tenido que renunciar a tiempos de descanso y vida personal para poder sostener ambas facetas: dormir menos, trabajar fines de semana y perderse entrenamientos por reuniones importantes son parte de las dificultades que ha tenido que enfrentar. Aún así, asegura que siempre ha intentado construir un equilibrio para continuar en el deporte y en lo laboral.

Sofía Filipek admite que en más de una ocasión se ha cuestionado si debía elegir entre el hockey y su carrera laboral, incluso recuerda que hace un tiempo dejó su trabajo para jugar hockey en Europa, experiencia que, aunque fue positiva, le hizo sentir que algo le faltaba.

El crecimiento del hockey césped y una nueva generación de fanáticos en Chile

En agosto de 2026, Las Diablas jugarán su segundo Mundial consecutivo y, de no pasar nada extraño de aquí a la fecha, Sofía Filipek volverá a vivir esa inolvidable experiencia.

Para la ingeniera comercial, el crecimiento que ha tenido el hockey césped en Chile durante los últimos años ha sido uno de los cambios más significativos. Por un lado, la mayor visibilidad del deporte y por otro, el interés de niños y jóvenes representan, según dice, una señal de que el trabajo realizado por generaciones de jugadoras está dando frutos.

Filipek destaca especialmente el impacto que tuvieron los Juegos Panamericanos Santiago 2023 en la visibilización del hockey y, a su juicio, el torneo permitió acercar el deporte a más personas y mostrar el proceso que la selección ha construido durante años. “Los resultados han sido por un proceso muy largo”, sostiene, recordando que lleva cerca de 15 años en el hockey.

La deportista también comenta que “hoy conversas con niños chicos y es otro el mundo”, valora el vínculo que hoy existe con las nuevas generaciones y explica que actualmente los niños conocen mucho más el hockey y sienten una cercanía distinta con las jugadoras, algo que no ocurría cuando ella comenzó en este deporte.

Finalmente, Sofía Filipek recalca “también somos personas y tenemos miedo”, lo cual destaca el esfuerzo humano que existe detrás de cada entrenamiento y competencia, y que detrás del rendimiento deportivo también existen emociones, inseguridades y frustraciones.